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por Meredith Aldana - Número de respuestas: 34

De acuerdo al Dr. Zaldivar el describe 3 comportamientos el perverso el hipócrita y el condenado en la generación del siglo I. Que afinidades encuentra con el comportamiento de la generación de este siglo?

En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Natalia Caro -
Es una interesante pregunta la de este foro, porque es asombroso ver que los comportamientos que el Dr. Zaldivar explica del siglo I persisten en este siglo XXI. Las afinidades que se encuentran entre los comportamientos del perverso, el hipócrita y el condenado en la generación del siglo I y el comportamiento de la generación de este siglo son:

- El ignorar y desafiar los principios del Dios creador.
- Las acciones deliberadas.
- Las personas se jactan de su forma de pensar, de sus conocimientos, de sus filosofías e ideas, y estas mismas los alejan de Dios.
- Cambian la gloria de Dios.
- Ignoran las consecuencias de sus conductas.
- Dejan de estar bajo la autoridad de Dios.
- Las personas están entregados a pensamientos vanos.
- Alarmante perversión, incluyendo la pornografía.
- Pasiones vergonzosas como el homosexualismo y el lesbianismo.
- No distinguir entre el bien y el mal.
- Personas con doble moral.
- Las personas han decidido alejarse de Dios con sus ideas.
En respuesta a Natalia Caro

Re: Foro 1

por Jose Sales -
Bendiciones, hermana Natalia.

En absoluto, los comportamientos del siglo primero persisten en pleno siglo XXI; usted enumera un listado de afinidades totalmente visibles en nuestros tiempos. En el comportamiento del perverso, sin duda el corazón del hombre, sin el temor de Dios, siempre maquina pensamientos pervertidos, los cuales dan a luz llevando a cabo el pecado. El evangelio de Marcos 7:21-23 dice: "Porque del corazón de los hombres salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez". Todo esto es también un listado que nuestro Señor Jesucristo dijo, pues esta es la realidad de todo hombre sin el temor de Dios y más en estos días; es notorio en el día a día, especialmente con aquellos que de plano No quieren saber nada de Dios; sus corazones se van endureciendo a medida que el evangelio se extiende.

Por supuesto que los tres comportamientos, como usted menciona, están vigentes, y el asunto se agrava cuando nos damos cuenta de que cada vez son más las personas que se están alejando de la iglesia, y no porque el asistir a la iglesia hará que todo esto cese, sino porque al menos tenemos esperanza de que a través de las enseñanzas de la palabra de Dios, puedan ser los seres humanos transformados y así poder ofrecer un ser diferente a la sociedad con la transformación que pudiera comenzar con ese cambio interior del hombre. Sin embargo, aunque los resultados sean bastante bajos, como creyentes debemos seguir predicando y enseñando la palabra de Dios. Buena aportación, hermana, adelante y muchas bendiciones.
En respuesta a Jose Sales

Re: Foro 1

por Natalia Caro -
Así es Jose, aunque estos comportamientos persisten en la generación de éste siglo, lo bueno es que como lo mencionas hay una gran esperanza: las personas que quieren pueden tener una transformación que afecte su estilo de vida, para lo cual debemos examinar lo que debemos cambiar, y también aprender de lo que dice Romanos 3:9-18: debemos buscar a Dios, hacer lo bueno, y tener temor de Dios. Dios ha tenido paciencia los pecados, pero debemos buscar siembre tener una transformación en nuestras vidas y no dejar de compartir el evangelio para que las personas también tengan una transformación en sus vidas.
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Jhon Castellanos -
De acuerdo con el Dr. Zaldívar, los tres comportamientos de la generación del siglo I no son solo categorías históricas, sino actitudes del corazón que siguen apareciendo hoy. Las afinidades con nuestra generación son claras:

1. El perverso
En el siglo I, el perverso es quien rechaza a Dios abiertamente y vive guiado por sus propios deseos, llamando bueno a lo malo.
Hoy vemos lo mismo en una cultura que normaliza el pecado, relativiza la verdad y exalta la autosatisfacción como valor supremo. No es solo inmoralidad, es independencia consciente de Dios.

2. El hipócrita
El hipócrita, según Zaldívar, es quien juzga a otros pero practica lo mismo, creyendo que su posición moral o religiosa lo exime.
En nuestro siglo esto se refleja en personas que hablan de valores, justicia o fe, pero viven sin coherencia. Hay discurso correcto, pero vida desconectada de lo que se predica.

3. El condenado
El condenado es quien, teniendo conocimiento de la verdad, endurece su corazón y persiste en su camino. No ignora, decide resistir.
Hoy esto se ve en una generación con acceso a más información bíblica y espiritual que nunca, pero con una creciente indiferencia. No es falta de luz, es rechazo voluntario.
En respuesta a Jhon Castellanos

Re: Foro 1

por Alejandra Jimenez -
Hno Jhon buenas tardes. Es interesante su comentario principio del escrito no sólo son categorías actitudes del corazón, estoy de acuerdo con usted más que ser categorías son manifestaciones del ser. Desafortunadamente el ser humano no avanzó en su crecimiento emocional. Algunos siempre estarán destinados a quedarse como enanos espirituales, porque les cuesta someterse a la voluntad del señor. Por ende, su corazón nunca cambiará de parecer y sus actitudes nunca serán las mismas a las de una persona que se somete y que cada día conecta más con el corazón del Señor es muy triste y desafortunado ver como hoy en día con el pasar del tiempo el ser humano sigue repitiendo algunos patrones desde aquellos tiempos de Pablo, gentiles, judíos, cometían errores donde se contradecían con lo que proclamaban hoy en día, seres humanos, comunes y corrientes cristianos del común muchas veces se contradicen con lo que predica. Es interesante como la historia no cambia mucho la retórica. Dios le bendiga hermano. Bendiciones. .
En respuesta a Alejandra Jimenez

Re: Foro 1

por Jhon Castellanos -
Buenas tardes Alejandra, gracias por tu valioso comentario. Coincido contigo en que estos comportamientos no son solo categorías externas, sino expresiones profundas del ser y del estado del corazón. Cuando no hay rendición ni sometimiento a la voluntad de Dios, el crecimiento espiritual se estanca, y como bien mencionas, las actitudes terminan repitiéndose una y otra vez.

Es muy cierto que el problema no es la falta de conocimiento, sino la resistencia interna al cambio. Desde los tiempos de Pablo hasta hoy, el ser humano sigue luchando con la coherencia entre lo que confiesa y lo que vive. La historia cambia de escenario, pero el desafío del corazón permanece.

Al mismo tiempo, esto nos recuerda que la transformación genuina solo ocurre cuando hay una conexión constante con el Señor y una disposición diaria a dejarnos formar por Él.
En respuesta a Jhon Castellanos

Re: Foro 1

por Jose Sales -
¡Bendiciones, hermano Jhon!

Definitivamente, aunque los escritos del Dr. Zalbivar datan del siglo I, las afinaciones en el siglo XXI son las mismas; dicha lista tiene plena vigencia en nuestros días, como el Dr. lo cita en su libro, que si alguna diferencia hay, es que en los tiempos del apóstol Pablo no existía tanto como en nuestros tiempos la perversidad y la hipocresía; los actos de maldad son el día a día de la humanidad, los cuales conducen cada vez más a más personas a una condenación, por el resultado de postmodernidad de la forma en que el evangelio es predicado por muchos. Como usted lo menciona, no hay coherencia; por otro lado, también filosofía humana, a la cual usted menciona como independencia consciente de Dios, del cual dice el libro de Romanos 1:22: "Profesando ser sabios, se hicieron necios".

En definitiva, que son los resultados de una mente reprobada por la dureza de su corazón. La pregunta es: ¿Son todos los 22 vicios que el apóstol Pablo menciona en su carta los resultados de un corazón duro y una mente reprobada o se espera más ¿Querrá el hombre atender el llamado de Dios y cambiar el ritmo de su historia? Solamente a través de la gracia de nuestro Señor Jesucristo, personalmente llamo al momento en que un alma se arrepiente y recibe al Señor como su salvador "un milagro", pues cada día se hace más difícil que esto suceda. Gracias, hermano, por su aportación al foro, bendiciones y adelante.
En respuesta a Jose Sales

Re: Foro 1

por Jhon Castellanos -
Bendiciones José, gracias por tu análisis tan bien fundamentado. Coincido contigo en que la raíz de estos comportamientos es un corazón endurecido y una mente que ha resistido la verdad, tal como lo describe Pablo en Romanos 1. Los vicios no son solo conductas aisladas, sino el fruto visible de una ruptura más profunda con Dios.

Frente a tu pregunta, creo que precisamente ahí se manifiesta la gracia: aunque la tendencia natural del ser humano es seguir ese camino, Dios sigue llamando al arrepentimiento y a una historia distinta. Cada conversión, como bien dices, es un milagro, y también un recordatorio de que el evangelio sigue siendo poder de Dios para salvación.
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Jose Sales -
¡Bendiciones!

Las afinidades que se encuentran en este siglo versus el siglo I sin duda son las mismas, siguiendo el mismo patrón o tal vez un poco más disfrazadas en estos tiempos. Sin embargo, hay generaciones, especialmente aquellas que rechazan a Jesucristo como el Salvador de toda alma, cuya fe y confianza depende de él y su obra redentora a través de la cruz. Estas generaciones por lo regular obrarán perversidades de maldad por la obra pecaminosa a la que por naturaleza todo cuerpo es inclinado. La verdad es que el comportamiento perverso seguirá siendo igual en los hombres sin la guianza de Dios en sus vidas; si hay alguna diferencia, es que en el siglo primero era menos y ahora es más.

Referente al comportamiento de la hipocresia, sin duda esta presente en medio de la creacion de Dios y de sus hijos, como el Dr. Zaldivar lo describe, hoy en dia hay mucha gente dentro de la Iglesia profesando haber conocido a Dios pero sus frutos los delantan dando un testimonio totalmente ageno al comportamiento del varon renovado segun la palabra de Dios, pues el nos ense;a en su palabra que cuando venimos a su presencia, debe darse en nosotros ese arrepentimiento genuino hasta producir en cada persona el nuevo nacimiento, la nueva criatura renovada segun Cristo, pero podemos darnos cuenta que hoy en dia todo mundo, incluso los que nunca han asistido a una iglesia dicen que ser cristianos o que simplente es un hijo/a de Dios sin importar que su corazon este lleno de todo tipo de maldad o sea viene a cumplirse la palabra de Jesucristo en Mat. 15:8-9, donde menciona: "Este pueblo de labios me honra", o sea, hipócrita.

En el comportamiento de la generación condenada, como ya lo mencioné, y también el Dr. Zaldivar lo cita en su libro, lo dice también la escritura de Romanos 3:23: "Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gracia de Dios". Seguirá siendo destituida o condenada, ¿cuántas generaciones pasarán? Sin embargo, a diferencia del siglo primero, no se hablaba tanto de la obra redentora de Jesucristo en comparación con hoy día; por lo tanto, esta generación tiene la bendición de escapar de la condenación si, a través del evangelio que la iglesia predica hoy en día para alcanzar al perdido, quieran los hombres arrepentirse y convertirse, el cual es el único medio para redimir al hombre caído por naturaleza.
En respuesta a Jose Sales

Re: Foro 1

por Tanya Guitierrez -
Hno. José, estoy de acuerdo con usted. Ha explicado muy bien cómo los comportamientos del perverso, hipócrita y condenado se mantienen hoy, la mayoría de las veces disfrazados. Tenemos la oportunidad de arrepentimiento y salvación a través de Jesucristo, lo que muestra que, aunque los pecados permanezcan, la gracia de Dios nos ofrece un camino de transformación.
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Alejandra Jimenez -
De acuerdo al Dr. Zaldivar el describe 3 comportamientos el perverso el hipócrita y el condenado en la generación del siglo I. Que afinidades encuentra con el comportamiento de la generación de este siglo?

Qué es interesante ver como el Dr. Zaldívar describe los tres comportamientos en su escrito y leyendo cada definición puedo decir que las diferencias no son muchas, pudo decir que la humanidad no ha cambiado mucho en cuanto a su comportamiento, sus actitudes y su manera de guiarse por la vida.

La generación perversa: principal desafío de esta generación era el peligro de ignorar y desafiar los principios de Dios.
Comparando dicha definición con la generación de este siglo, podríamos decir que no están muy lejos de parecerse hoy en día, los principios de Dios se desafían a unos niveles aterradores, la homosexualidad, el lesbianismo, las falsas creencias y todo aquello que va en contra de su ley y de su palabra, es un desafío que la misma sociedad se ha encargado de distorsionar haciéndolo ver como un reto a los principios y la ley del Creador.

La generación hipócrita: en el libro, el escritor de talla que es está generación, se dirige específicamente a un sector de la iglesia. Los judíos religiosos que guardaban las tradiciones y las reglas de una forma aparente más. La realidad es que vivían una doble vida y una doble moral es por eso que se le llama generación hipócrita.
Las afinidades con la generación de este siglo son bastante cercanas, podríamos mencionar la doble moral de aquellos que van a los templos mostrándose como personas correctas e intachables que dirigen su vida, de acuerdo a la ley del Señor, pero en su vida privada son totalmente lo contrario, personas con un testimonio y un carácter moral, reprobable, y mal visto ante los ojos de Dios. El ritmo de la vida hoy en día hace que muchas de estas personas caigan en la tentación de llevar una doble moral. Las exigencias modernas hacen que las personas tengan que mentir para satisfacer a otros o satisfacer a sí mismo, estas actitudes podrán ser un ejemplo de esta generación, las prácticas de adulterio, el robar, el ser infiel todas estas prácticas hacen que las personas caigan en la hipocresía, ya que son acciones mal vistas por la sociedad y de alguna manera u otra hay que ocultarlas ante la sociedad.

La generación condenada: al venir de una generación perversa y una generación hipócrita. La consecuencia lógica es que estemos hablando de una sociedad que está bajo la condenación por ser perversa y por ser hipócrita. Por eso Pablo manifiesta “…ya hemos demostrado que tanto los judíos como los gentiles están bajo el pecado…” en la generación del siglo I tanto los gentiles, quienes practicaban toda suerte de perversidades de manera abierta, como los judíos, que enseñaban moralismo religioso, pero que hacían lo mismo que los gentiles estaban bajo la sentencia de una generación condenada.
La generación de este siglo tan abierta a un mundo globalizado donde todo se maneja por medio de redes sociales y el Internet, en donde la gente puede ocultar sus verdaderos yo. No se dan cuenta de qué se están condenando por sus propios actos por sus propias decisiones. Están seguros detrás de una cortina de humo que los protege, pero cuando la cortina cae y se destapan sus verdaderas decisiones pensamientos o acciones es cuando viene la verdadera condenación. Y es que esta situación cada vez sale jamás a las personas del Señor, el temor a él se ha perdido y es por eso que la sociedad hoy en día no tiene miedo a cometer pecado que pueda llevarlos a su condenación.
En respuesta a Alejandra Jimenez

Re: Foro 1

por Jhon Castellanos -
Alejandra, tu aporte muestra muy bien que, aunque cambien los tiempos, el comportamiento humano sigue siendo muy similar. La forma en que relacionas la generación perversa con el desafío abierto a los principios de Dios refleja claramente la realidad actual, donde muchas conductas se normalizan y se justifican culturalmente.

También es muy acertada tu comparación de la generación hipócrita, especialmente al señalar la doble moral que aún persiste dentro y fuera de la iglesia. Finalmente, la idea de una generación condenada como consecuencia de la perversión y la hipocresía conecta bien con el contexto actual, donde la falta de temor de Dios y el ocultamiento del pecado terminan alejando a las personas de Él.
En respuesta a Alejandra Jimenez

Re: Foro 1

por Mirna Blanco -
Mi querida hna. Alejandra, su eflexión sobre los tres comportamientos de la generación del primer siglo que aún son evidentes hoy es muy acertada al decir que la reflexión del Dr. Zaldívar sería cierta. La continuación de la perversión, la hipocresía y la condena ilustra el hecho de que la humanidad enfrenta las mismas batallas morales y espirituales a lo largo de los tiempos. De hecho, la modernidad y la globalización han alterado el contexto, pero no el pensamiento humano y las actitudes hacia Dios y la moralidad. Esto invita a una profunda autocrítica y a una búsqueda de transformación genuina que trascienda las apariencias y las tendencias sociales.
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Tanya Guitierrez -
Según el Dr. Zaldívar
La perversidad: ocurre cuando una persona conoce a Dios, pero no lo glorifica ni le da gracias, rechazando deliberadamente la verdad. No actúa por ignorancia, sino consciente de su pecado, justificándolo y viviendo en rebelión. En el siglo I esto se manifestó en la idolatría y la decadencia moral; hoy se refleja en una sociedad que excluye a Dios, redefine la verdad y normaliza el pecado, como describe Pablo en Romanos 1. Estas acciones muestran una mente reprobada y conducen a una vida vacía, donde incluso se disfruta del pecado como desafío a Dios.

El hipócrita: juzga y condena a otros, pero practica lo mismo que reprocha. Se engaña a sí mismo, confiando en su posición moral o religiosa, y acumula castigo al vivir una doble vida. Pablo señaló esto en los judíos religiosos que aparentaban obedecer la ley, pero criticaban a otros mientras hacían lo mismo. Hoy, esta hipocresía se observa en quienes aparentan piedad o autoridad religiosa, pero viven en contradicción con la Palabra de Dios.

El condenado: está bajo sentencia por ser perverso e hipócrita. Pablo afirma que judíos y gentiles “están bajo el pecado” (Salmo 14), y que no hay justo ni uno. Quienes pecan abiertamente o aparentan piedad mientras desobedecen, están destituidos de la gloria de Dios. Hoy, esto se refleja en una generación distraída en lo material y superficial, ignorando su vacío espiritual. La única salida es el arrepentimiento y la transformación del corazón, reconociendo delante de Dios su verdadera condición.
En respuesta a Tanya Guitierrez

Re: Foro 1

por Mario Lopez -
Muy buena aportación hna Tanya, su comentario nos confronta de manera muy clara y práctica. Nos muestra que el problema no es solo la sociedad, sino el corazón humano cuando decide vivir sin Dios. La perversidad nos enseña lo que sucede cuando rechazamos la verdad y justificamos el pecado, y la hipocresía nos recuerda que no basta con aparentar una vida cristiana si no hay obediencia real. Finalmente, el condenado nos hace ver que todos necesitamos arrepentimiento, porque sin Cristo estamos perdidos. Este comentario nos invita a dejar la doble vida y volver a Dios con un corazón sincero para experimentar una verdadera transformación.
Buena aportación!!!!
En respuesta a Mario Lopez

Re: Foro 1

por Mirna Blanco -
Bendiciones hno. Mario, definitivamente de acuerdo con que el conflicto más profundo surge del corazón humano separado de Dios, y solo el verdadero arrepentimiento y la entrega sincera traen un cambio transformador real. Nos exhorta a tener una vida auténtica, no una máscara falsa, no en un sentido de doble significado, porque el Señor sabe lo que hay dentro de nosotros. Esta enseñanza también nos pide ser testigos vivientes del cambio, ser nuestros propios ejemplos para dejar de ser hipócritas, justificando nuestros pecados para caminar en la verdad y la gracia de Cristo. Que podamos ayudar a aquellos que tienen dificultad para dar ese paso decisivo hacia una renovación profunda. Sigamos creciendo en fe y obediencia, conscientes de que la transformación no es solo para nosotros mismos, sino para impactar positivamente la sociedad que nos rodea.
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Rocio Garcia -
De acuerdo con el Dr. Zaldívar, Pablo no solo describe pecados individuales en Romanos, sino patrones de comportamiento que definen a una generación. Estos tres comportamientos —el perverso, el hipócrita y el condenado— también se pueden identificar claramente en la sociedad actual.

El perverso, según explica el Dr. Zaldívar, es quien rechaza a Dios de manera abierta y decide vivir según sus propios deseos. En nuestro tiempo, esto se refleja en una cultura que excluye a Dios de la vida diaria y promueve la idea de que cada persona define lo que es correcto. Muchas conductas dañinas se justifican como algo normal o aceptable.

El hipócrita es aquel que conoce la verdad, incluso puede hablar de ella, pero no la vive. El Dr. Zaldívar señala que este tipo de persona se cree moralmente superior y juzga a otros. Hoy lo vemos cuando personas hablan de valores, fe o justicia, pero sus acciones no coinciden con lo que dicen, especialmente en espacios públicos o redes sociales.

Finalmente, el condenado es quien, después de rechazar la verdad repetidamente, pierde sensibilidad espiritual y enfrenta las consecuencias de su pecado. En nuestra generación esto se manifiesta en la confusión moral, el vacío interior y la crisis de propósito que muchas personas experimentan.

En conclusión, como afirma el Dr. Zaldívar, aunque los tiempos cambian, el corazón humano sigue siendo el mismo, y por eso el mensaje de Pablo sigue siendo totalmente relevante hoy.
En respuesta a Rocio Garcia

Re: Foro 1

por Alejandra Jimenez -
Buenas tardes hermana Rocío, estoy de acuerdo con aunque los tiempos cambien y pasen el corazón del ser humano. Sigue siendo el mismo el mensaje de Pablo es un mensaje que no va a pasar. Nunca desapercibido. Podremos estar pasando por los momentos más difíciles de nuestra vida. Podremos acercarnos más a Dios, pero en el momento de debilidad se nos olvida el acercamiento que tuvimos hacia él. Siempre vamos a necesitar un Pablo en nuestra vida que nos está recordando de donde nos sacó Dios y hasta donde nos está trayendo, es triste ver como el ser humano en lugar de avanzar y mejorar, se queda estancado, repitiendo los mismos patrones y esto lo hace un círculo vicioso que no nos dejaba avanzar como cristianos como discípulos como seres humanos, y como ejemplo para la futura generaciones, Dios la bendiga
En respuesta a Alejandra Jimenez

Re: Foro 1

por Rocio Garcia -
Gracias, hermana Alejandra, por su comentario. Es muy acertado lo que menciona sobre la vigencia del mensaje de Pablo y la importancia de tener personas que nos recuerden de dónde Dios nos sacó y hacia dónde nos está llevando. Su aporte complementa muy bien el tema y resalta la necesidad de seguir creciendo y avanzando en nuestro caminar cristiano. Dios la bendiga.
En respuesta a Rocio Garcia

Re: Foro 1

por Bertha Corona -
Bendiciones hna Rocio,

Estoy totalmente de acuerdo con usted hna Rocio, y en la actualidad es triste verlo y como dice la palabra del Senor llegaria el tiempo donde el amor disminihuiria y creo que estamos viviendo estos tiempos, es triste ver tanta perversidad aun dentro de las congregaciones y entonces logro entender porque la Biblia nos habla de la cizana y el trigo. Me gusta analizar estos tipos de conductas aun dentro de la iglesia y a la vez recuerdo que mi deber es orar por ellos y no senalarlos, eso fue algo que tambien encontre en el texto como el pastor decia que sin darnos cuenta hemos llegado a ser esas personas perversas e hipocritas en ocasiones pensando que tal vez estamos haciendolo bien y creemos que somos ejemplo para otros asi como Jesus describe al Hipocrita en el libro de Mateo. La palabra hipócrita y fariseo fue algo que se me ha quedado grabado del libro de Mateo. Pero leyendo el contexto de esta semana puedo tener un entendimiento más amplio sobre estas definiciones y el comportamiento de los individuos que practican tales comportamientos. Realmente, para mí el contexto está muy enganchador y me ha gustado mucho y estoy tomando mis notas. Gracias por compartir.
En respuesta a Bertha Corona

Re: Foro 1

por Rocio Garcia -
Bendiciones, Hna. Bertha. Sus palabras reflejan una reflexión muy honesta sobre la realidad que estamos viviendo, incluso dentro de la iglesia. Es cierto que la Palabra nos advierte sobre estos tiempos y nos recuerda la presencia del trigo y la cizaña. También es muy valioso que destaque la importancia de orar por los demás en lugar de señalar, reconociendo que todos podemos caer en actitudes incorrectas sin darnos cuenta. El énfasis que hace en las enseñanzas de Jesús sobre la hipocresía en el libro de Mateo nos invita a examinarnos a nosotros mismos con humildad. Su reflexión muestra un deseo sincero de aprender, crecer espiritualmente y aplicar lo aprendido con un corazón correcto. Gracias por compartir su sentir.
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Leonel Paz -
En su libro Romanos: una carta de ayer para el mundo de hoy, el Dr. Zaldívar describe tres tipos de comportamiento que caracterizaban a la generación del siglo I: el perverso, el hipócrita y el condenado. Al leerlo, es fácil notar que estos mismos comportamientos siguen presentes en nuestra generación actual.
El perverso es aquella persona que vive ignorando a Dios y sus principios, y que incluso justifica el pecado. Hoy vemos algo muy parecido cuando la sociedad normaliza conductas que van en contra de la Palabra y promueve la idea de que cada quien decide lo que es bueno o malo, sin pensar en las consecuencias espirituales.
El hipócrita es quien señala y juzga a otros, pero hace lo mismo en su propia vida. En el tiempo de Pablo esto se veía mucho en el ámbito religioso, y hoy sigue pasando cuando hay personas que aparentan ser espirituales, pero no permiten que Dios transforme su corazón. Hay mucha religión por fuera, pero poca obediencia por dentro.
Por último, el condenado es aquel que conoce la verdad, ha escuchado el mensaje de salvación, pero aun así lo rechaza. En nuestra generación vemos esto en personas que confían más en sus buenas obras, en su moral o en su propia opinión que en la gracia de Dios.

El Dr. Zaldívar nos recuerda que, aunque los tiempos cambian, el corazón del ser humano sigue siendo el mismo. Por eso, el mensaje de Romanos sigue siendo tan necesario hoy como lo fue en el siglo I: todos necesitamos la gracia y la salvación que solo Cristo puede dar
En respuesta a Leonel Paz

Re: Foro 1

por Bertha Corona -
Bendiciones hno, Leonel,

Su reflexión ha aportado mucho a mi vida, y estoy totalmente de acuerdo con usted en que en la actualidad existen perversos hipócritas, condenados, y también creo que siempre estaremos luchando contra estas conductas tanto verlas manifestarse en otros como luchar para no practicarlas nosotros mismos, si nos mantenemos firmes en la fe, tendremos la victoria. Es maravilloso ver cómo Jesús mismo condenó al hipócrita desde antes de que Él fuera crucificado y resucitado y esto está en el libro de Mateo. Es impresionante ver como los que mas senalan y juzgan a otros son los que mas padecen de religiosidad como lo que le dijo Pablo al Sacerdote mayor cuando el estaba en la carcel "Los hipocritas de cara blanqueada" Yo trabajo secularmente en diferentes lugares aunque haciendo el mismo trabajo pero me he encontrado con personas que me dicen que les gusta mucho como trabajo pero tambien he encontrado personas que no les gusta mi forma de trabajar pero gracias a Dios que eso no me pude detener simplemete sacudo mis pies y avanzo. El hipócrita muchas veces lo que quiere es detener al espiritual, y cuando no lo logran se enojan y son capaces de entregar a los espirituales así como entregaron a Jesús. Es importante que le pidamos a Dios discernimiento espiritual, para no caer en falsas doctrinas porque hoy en día vemos a los hipócritas y fariseos usando altares para exponer sus propios pensamientos reprobados por Dios. Gracias por compartir bendiciones.
En respuesta a Bertha Corona

Re: Foro 1

por Leonel Paz -
Muchas gracias por su aportación, hermana Berta. Considero que lo expresó con palabras muy sinceras y significativas, compartiendo desde sus propias experiencias, lo cual enriquece mucho esta reflexión. Que Dios la bendiga grandemente por su transparencia y sensibilidad espiritual.

Me gustaría agregar que precisamente por eso es tan importante el mensaje de Romanos, donde se menciona la condición del condenado, no para señalar ni condenar sin esperanza, sino para recordarnos el amor y la justicia de Dios. Su deseo no es que nadie se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento y encuentren salvación en Cristo. Este mensaje nos llama a examinar nuestra vida, pero también a extender gracia, misericordia y esperanza a los demás, tal como Dios lo hace con nosotros
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Mario Lopez -
El Dr. Zaldívar nos comparte una reflexión interesante sobre tres tipos de personas que existían en el siglo I y que, según él, siguen presentes hoy en día. No son solo categorías del pasado, sino actitudes que podemos reconocer en nuestra sociedad. Veamos cómo se comparan con nuestra generación:

1. El perverso: En el siglo I, el perverso era quien rechazaba a Dios y vivía según sus propios deseos, llamando bueno a lo malo. Hoy, a veces vemos una cultura que parece normalizar ciertas conductas y relativizar la verdad, poniendo la autosatisfacción por encima de todo. No se trata solo de hacer cosas que no están bien, sino de una cierta independencia de Dios.

2. El hipócrita: Zaldívar describe al hipócrita como quien juzga a los demás mientras hace lo mismo, pensando que su posición moral o religiosa lo hace especial. En nuestro tiempo, esto se ve en personas que hablan de valores, justicia o fe, pero que no siempre viven de acuerdo con lo que dicen. Hay un discurso bonito, pero a veces la vida no coincide con las palabras.

3. El condenado: El condenado es quien conoce la verdad, pero decide no cambiar y seguir su propio camino. No es que no sepa lo que está bien, sino que elige no hacerlo. Hoy, vivimos en una época con muchísimo acceso a información sobre la fe y la espiritualidad, pero a veces vemos una cierta indiferencia. No se trata de falta de información, sino de un rechazo consciente.

En resumen, el Dr. Zaldívar nos invita a reflexionar sobre estas actitudes y a ver cómo podemos vivir de una manera más coherente con nuestros valores y creencias.
En respuesta a Mario Lopez

Re: Foro 1

por Leonel Paz -
Estimado hermano Mario, estoy completamente de acuerdo con tu punto número uno, el perverso. En este comportamiento puedo identificar muchas de las cosas que estamos viendo en estos tiempos modernos. Un ejemplo claro es la frase “mi cuerpo, mi decisión”, donde se llega al punto de llamar a lo bueno malo y a lo malo bueno, tal como lo advierte la Escritura.

En estos casos, se deja de lado la dimensión espiritual para justificar acciones basadas únicamente en el deseo personal. Al sacar a Dios y sus principios de la ecuación, las decisiones se toman sin una verdadera rendición de cuentas, colocando al ser humano como la máxima autoridad moral. Esto conduce a una distorsión de los valores y a una pérdida del sentido de responsabilidad delante de Dios.

Por eso, es fundamental que como creyentes mantengamos una cosmovisión bíblica, recordando que nuestras decisiones no solo tienen consecuencias personales y sociales, sino también espirituales
En respuesta a Leonel Paz

Re: Foro 1

por Mario Lopez -
Así es mi hno Leonel, estoy de acuerdo con su comentario, porque hoy muchas personas ponen sus deseos por encima de Dios. Cuando decimos “mi cuerpo, mi decisión”, se deja a un lado lo que Dios enseña y cada uno decide según lo que siente.

Esto hace que se confundan los valores y se pierda el sentido de responsabilidad delante de Dios.
La Biblia nos recuerda que Dios define lo que es bueno y lo que es malo (Isaías 5:20).
Por eso, necesitamos vivir con una cosmovisión bíblica y tomar decisiones que honren a Dios.
En respuesta a Mario Lopez

Re: Foro 1

por Natalia Caro -
Leonel y Mario, me parece muy interesante lo que comentan, pues continuando esta idea, pienso que la generación de este siglo hace ver comportamientos del perverso, el hipócrita y el condenado como algo natural, que es parte del desarrollo humano, sin embargo, como creyentes estamos llamados a no tolerar estos comportamientos, pues no contribuyen al bienestar social y debemos tener presente que si hay una tolerancia a estas ideas las estamos apoyando.

Considero que no debemos rechazar a las personas, pero es importante que no apoyemos las ideas que no van de acuerdo a la Palabra de Dios. Además, debemos tener en cuenta que cada uno daremos cuenta de nuestros comportamientos, por lo que es importante que la generación actual sea consciente de las consecuencias.
En respuesta a Natalia Caro

Re: Foro 1

por Mario Lopez -
Gracias por tu aporte Hna Natalia, es muy acertado y muy necesario!!
Coincido contigo en que hoy muchos comportamientos del perverso, del hipócrita y del condenado se ven como algo “normal”, cuando en realidad la Biblia nos llama a vivir de una manera diferente. Como creyentes, no estamos llamados a rechazar a las personas, sino a amarles, pero sin aprobar ideas o prácticas que contradicen la Palabra de Dios. También es muy importante recordar, como bien mencionas, que todos daremos cuenta delante de Dios, y por eso debemos vivir con responsabilidad espiritual, siendo luz y ejemplo para esta generación.
Gracias!!!!
En respuesta a Mario Lopez

Re: Foro 1

por Bertha Corona -
Bendiciones hno Mario,

Me gusta mucho su reflexión, además ha sido de mucha aportación para mi vida, realmente el contexto de esta semana me ayudó mucho a entender la epistola a los romanos, espero poder guardar todas estas tareas porque estoy leyendo la biblia pero usando las técnicas que he aprendido en los cursos anteriores. Y usando estas técnicas puedo entender mejor el contexto de la palabra de Dios. Gracias por compartir. Ore por mí porque estoy teniendo muchos sueños proféticos pero también he sufrido mucho rechazo y mucho ataque. Gracias por compartir. Y de Dios es la victoria.
En respuesta a Bertha Corona

Re: Foro 1

por Mario Lopez -
Gracias por compartir esto con tanta honestidad hna Bertha,
Nos alegra mucho saber que el estudio de Romanos le está ayudando a entender mejor la Palabra de Dios y a crecer en su fe. Siga usando esas herramientas, porque Dios las está usando para formarle y afirmarle. También estaremos orando por usted; recuerde que cuando buscamos a Dios con sinceridad, Él nos guarda y nos fortalece en medio de la oposición. Confiamos en que el Señor es tu refugio y que, como dices, de Dios es la victoria.
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Bertha Corona -
De acuerdo al Dr. Zaldivar, él describe 3 comportamientos: el perverso, el hipócrita y el condenado en la generación del siglo I. ¿Qué afinidades encuentra con el comportamiento de la generación de este siglo? Por ejemplo:

El perverso: Este comportamiento puede referirse a individuos que actúan de manera maliciosa o dañina intencionalmente buscando su propio beneficio sin tomar en cuenta a otros. En el siglo XXI, el comportamiento perverso se puede ver en el aumento de la deshonestidad, fraudes y conductas que afectan a la sociedad, tales como el abuso del poder y la manipulación de la información.

El hipócrita: Este comportamiento se refiere a las personas que aparentan ser virtuosas o tener buenas intenciones, pero la realidad sus intenciones y acciones son todo lo contrario a la imagen que reflejan. En la generación actual encontramos personas que promueven valores como la honestidad y la ética, mientras que en su vida privada o profesional sus acciones son contrarias, lo que las redes sociales refuerzan son imágenes valoradas donde no hay autenticidad.

El condenado: Este comportamiento puede interpretarse como el de quienes han sido excluidos o reprimidos por la sociedad, a menudo como resultado de sus acciones y decisiones. En el contexto actual se puede observar una mayor visibilidad de las luchas de grupos marginados, donde personas que pueden haber cometido errores se encuentran en la búsqueda de redención o justicia, y enfrentan un sistema histórico que las ha condenado.

En conclusión, los comportamientos descritos por el Dr. Zaldivar resuenan fuertemente en la sociedad contemporánea. A pesar de que las circunstancias han cambiado a lo largo de los siglos, las motivaciones humanas fundamentales y los desafíos éticos aún continúan. Cada uno de estos comportamientos puede observarse en diferentes formas en la generación que vivimos, es decir, aunque sea diferente época, la naturaleza humana y sus luchas continúan siendo similares.
En respuesta a Bertha Corona

Re: Foro 1

por Tanya Guitierrez -
Hna. Bertha, estoy de acuerdo con usted. Me gusto cómo los comportamientos del perverso, hipócrita y condenado del siglo I se reflejan en nuestra generación. Se ve la perversidad en la deshonestidad y abuso de poder, hipocresía en quienes aparentan virtudes pero actúan distinto, y condenación en quienes enfrentan las consecuencias de sus decisiones. Es muy cierto que, aunque las circunstancias cambien, la naturaleza humana y la necesidad de arrepentimiento y transformación siguen siendo las mismas
En respuesta a Meredith Aldana

Re: Foro 1

por Mirna Blanco -
De acuerdo al Dr. Zaldivar el describe 3 comportamientos el perverso el hipócrita y el condenado en la generación del siglo I. Que afinidades encuentra con el comportamiento de la generación de este siglo?
El Perverso. Era como en el siglo I, cuando rechazar la verdad, vivir en la maldad y promover la corrupción moral eran sus virtudes. Hoy en día, se ve en actitudes que apoyan la falta de ética, la manipulación, el engaño o la indiferencia al sufrimiento de los demás, y en acciones que dañan personal y socialmente (desinformación o egoísmo extremo).

El Hipócrita. Esta imagen captura una doble cara: por fuera, parecen adherirse a valores o normas, pero internamente no cumplen o no quieren cumplir esos mismos valores o normas. No era anormal criticar a otros mientras se cometía el mismo error en el siglo I. Hoy en día, la hipocresía se expresa en la discrepancia entre enseñanzas y prácticas, ya sea a través de la superficialidad de ciertas redes sociales, la preferencia de la apariencia exterior sobre la autenticidad, o la hipocresía en ciertas ideologías políticas o sociales.

El Condenado. Era alguien que se encontraba en una posición irreconciliable contra Dios y la verdad y se cerraba a la posibilidad de cambio o arrepentimiento, según Zaldívar. Por ejemplo, en el siglo XXI, se puede ver esto cuando personas o grupos no se abren a ningún cuestionamiento de sus creencias o actitudes negativas, aferrándose a su posición extrema o tóxica, lo que hace imposible desarrollarse o reconciliarse con otros grupos sociales.

Afinidades generales: Las dos generaciones tienen conflictos similares sobre la batalla que debe librarse entre la verdad y la apariencia, la moralidad y la corrupción. La tecnología y las redes sociales contribuyen a la exposición pública del comportamiento hipócrita y la perversidad, sacando a la luz actitudes que en el pasado podrían haber permanecido ocultas. La condición humana frente al pecado, la negación y la resistencia al cambio es una constante que trasciende los siglos.