Saludos y bendiciones profesor y compañeros de clase,
Un tema o área de interés dentro del Ministerio Cristiano Hispano que me apasiona y que recientemente ha llamado mucho mi atención es la salud mental y el bienestar emocional. Es un tema del cual casi no se habla, especialmente en lo que se relaciona con la depresión, la ansiedad y otras enfermedades de salud mental. Son realidades muy comunes. Según la National Alliance on Mental Illness (NAMI), “el 23.4% de los adultos en los Estados Unidos experimentaron alguna enfermedad de salud mental en el 2024” (traducción del autor; NAMI, 2026). A pesar de su frecuencia, muchas veces no se reconoce en la comunidad hispana. Mucho menos se identifican los síntomas o se sabe cómo ayudar adecuadamente.
Uno de los principales problemas o desafíos que he observado en la comunidad hispana es que la salud mental suele verse como algo que “no existe” o que “no es tan grave”. En muchos casos, buscar ayuda no se considera culturalmente apropiado. En esto hay varios factores como barreras de lenguaje, factores socioeconómicos y, en algunos casos, el temor relacionado con el estado migratorio. Según el National Research Center on Hispanic Children & Families, “Más de un tercio (37%) de los padres latinos han experimentado algún trastorno de salud mental - como la depresión, ansiedad, trastorno por consumo de sustancias o trastorno de estrés postraumático - en algún momento de sus vidas.” (traducción del autor; National Research Center on Hispanic Children & Families, 2026). Lo que demuestra la magnitud del problema en nuestra comunidad.
Considero que este tema es de suma importancia para el Ministerio Cristiano hispano porque nos permite romper estigmas que, en lugar de ayudar, retrasan la sanidad y el crecimiento integral. Como creyentes entendemos que el ser humano es tripartito, en 1 Tesalonicenses dice lo siguiente, “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, …” (1 Tesalonicenses 5:23) Cuidar todas estas áreas nos permite vivir una vida alineada con Dios y ayudar mejor a otros. Además, un artículo de Bite Project, “De acuerdo con un estudio de Barna de 2024, casi 1 de cada 5 pastores (18%) afirma haber tenido pensamientos suicidas o de autolesión en el último año.” (Riaño, 2024). Toda esta información refleja la urgencia de una necesidad de educación, apoyo espiritual y acceso a
recursos profesionales como la consejería y la terapia, para poder servir con mayor compasión y responsabilidad dentro del cuerpo de Cristo.
Referencias
National Alliance on Mental Illness. “Mental Health by the Numbers.” Consultado en 2026. https://www.nami.org/mental-health-by-the-numbers/
National Research Center on Hispanic Children & Families. “The Prevalence of Mental Health Disorders among Latino Parents.” Consultado en 2026. https://www.hispanicresearchcenter.org/research-resources/the-prevalence-of-mental-health-disorders-among-latino-parents/
Riaño, David. “Pastores con pensamientos suicidas o de autolesión.” Bite Project, 2024. https://biteproject.com/pastores-con-pensamientos-suicidas-o-de-autolesion/
Santa Biblia. Biblia de estudio Arco Iris. Reina-Valera 1960. Nashville, TN: Holman Bible Publishers, 2015.